Nicaragua cuenta con el primer médico y cirujano indígena Mayangna

* Su nombre es Ricky Pineda, un joven que se ha destacado por su gran coraje y valentía al salir de su comunidad indígena Mayangna Amak, ubicada en el corazón de la Reserva de Biósfera Bosawas en Nicaragua tan sólo siendo un adolescente y enfrentándose a un mundo totalmente desconocido para una persona que nunca ha salido de su tierra natal.

Jessica Chávez/colaboradora

Jinotepe, Carazo, Nicaragua, 22 de junio de 2023.- En el Podcast Platiquemos que realiza la productora El Sol de Centroamérica dijo “yo quería conocer los carros, cómo eran”. Ricky Leopoldo Pineda Talavera creció rodeado de todas las bellezas que aguardan las comunidades indígenas nicaragüenses. Su niñez, como la de cualquier niño y niña indígena estuvo marcada de vivencia campesina, trabajo duro, pero también de muchas situaciones, adversidades y necesidades… la educación y la salud fueron su motivación para convertirse en médico y cirujano. Sin embargo, para que esto llegara a cumplirse tuvo que pasar varios retos.

Pineda salió de Amak a la edad de 11 años cuando había ya concluido su educación primaria. Él cuenta que le insistió a su mamá y básicamente “les obligué para que me encontraran un lugar en San José de Bocay, Jinotega” para que estudiara su secundaria. En éste sitio, conoció a Jorge, un amigo que para Ricky se volvió muy especial, pues a cambio de enseñarle su lengua indígena Mayangna se ganaba unos cuantos córdobas para pagar los folletos, comprar algo de comida y otros productos mientras su formación avanzaba.

Allá, en San José de Bocay, lavaba autos, limpiaba jardines y también tuvo su primer acercamiento con la medicina, pues, él narra que ayudaba en las jornadas de salud médica que en este lugar se desarrollaban y fue así como poco a poco descubrió su vocación. “Inicialmente, cuando los sacerdotes llegaban a mi comunidad yo quería ser uno de ellos porque quería salir y estudiar… ya estando en Bocay lo más cerca a medicina era enfermería”, mencionó. No obstante, cuando su mamá doña Isideria Talavera en uno de sus partos casi pierde la vida lo llevó finalmente a decidir estudiar Medicina Humana; su pueblo necesitaba un médico, alguien que cuidara de su bienestar.

Sin embargo, sus pocos recursos y las condiciones económicas no se lo permitían y tuvo que inscribirse en la UNAN Managua en la carrera de Enfermería Profesional. “Antes de hacer el examen de admisión viajé a mi pueblo. El río hizo una llena grande y los botes no salieron ese día que yo tenía que presentar mi examen. Entonces, me quedé sin estudio…” hasta que su amigo Jorge lo buscó y trajo de nuevo a la ciudad de Estelí en busca de una nueva oportunidad.

Ahí, conoció a Monseñor Juan Abelardo Mata, quien en el documental “Ricky, se sembró una semilla en Amak” del que es protagonista el joven médico subraya “le doy gracias a Dios que por lo menos una persona a nivel oficial a respondido, no digo que la única, ciertamente otros más se han superado, pero con la idea fundamental de retornar al lugar y lo recibido multiplicarlo en otros y ayudar a otros; Ricky es emblemático”.

Y es que, Monseñor hizo voluntariado por más de 30 años en las comunidades indígenas nicaragüenses. Por lo que, cuando Ricky visitó la Universidad del Trópico Seco (UCATSE), misma que bajo el cargo de Rector magnífico dirigía, no dudó en abrirle las puertas para que cumpliera su sueño de ser médico.

“Ahora que ya finalicé mi carrera y alcancé uno de mis mayores sueños… graduarme como médico y cirujano indígena gracias a Dios, el primero de mi etnia, el siguiente paso y otra de mis más grandes metas es alcanzar la especialidad de cirugía y convertirme en Cirujano especialista para llegar a servir a mi gente indígena que tanto necesitan”, específico Pineda.

Ricky Pineda se ha convertido no sólo en un líder e inspiración para su pueblo, principalmente para los niños y niñas indígenas sino también en un ser humano reconocido a nivel nacional y mundial estando presente en diferentes espacios de participación en países como Perú, Colombia, Panamá y otros de LATAM. También, es un promotor y defensor de los derechos humanos, la educación y la salud “solo así podemos romper las múltiples barreras sociales como la pobreza, las desigualdades sociales, la discriminación racial existentes que nos impiden progresar y salir adelante”, señaló.

Su historia ha conmovido a cientos de personas en todo el territorio y cautivado los corazones de las personas que junto a él, hoy en día implementan varios proyectos en favor del bienestar comunitario de los territorios indígenas. Actualmente, está brindando atención integral de la salud “a nuestra gente dando consultas, proporcionando medicando y otros insumos médicos de gran importancia”. Así mismo, junto a líderes de las comunidades indígenas Mayangnas están construyendo escuelas, llevando útiles escolares y facilitando charlas educativas para el desarrollo de la niñez.

Si quiere conocer su historia, puede ver el corto documental “Ricky, se sembró una semilla en Amak”, disponible en todas las plataformas digitales.