La música del pasado se resiste a morir

* El amor en la música insiste en quedarse
* Las bandas persisten como las balas
* La música es un eslabón de la Paz

Jorge A. González

Veracruz, Ver., 03 de septiembre de 2023.- El pasado en la música se empeña en regresar, porque nos hemos estancado por años con la música de banda. Los artistas de mi época se niegan a abandonar la balada y las letras de amor, la poesía cantada.

Beatriz Adriana ha regresado con éxito, los Aguilar continúan en el jaripeo, y Aida Cuevas siempre está presente en las grandes representaciones de nuestra música mexicana, sin dejar de lado el lanzamiento de la nueva producción de «Pedrito» Pedro Fernández.

La cantante Aranza tiene su programa musical en el Estado de México; no podemos olvidarla con su tema «Dime» de Armando Manzanero; el mismo yucateco que hizo vibrar con sus letras a Susana Zavaleta, Guadalupe Pineda, Eugenia León y Tania Libertad.

El rey del bolero, Carlos Cuevas, insiste con éxito en oxigenar el bolero, en compañía de su compadre el gran cantante Ricardo Caballero, quien podríamos decir que es como un alma vieja. La actriz y cantante Daniela Romo ha vencido el cáncer y ha vuelto mejor que nunca realizando giras internacionales.

Diego Verdaguer sigue vivo en las voces de su esposa Amanda Miguel y su hija Victoria Verdaguer, interpretando todo su repertorio, conocido por muchos como «Volveré». Un nuevo amor siempre ha estado presente a pesar del cristianismo, en la espléndida voz de María del Sol, quien se encuentra haciendo teatro musical en este momento.

Y en la escena irrumpe un soñador contemporáneo, quizás el único que podría dar continuidad al inigualable Armando Manzanero, me refiero al chiapaneco Carlos Macías, un cantautor con una sensibilidad excepcional.

Alejandro Fernández e hijo se han levantado de la pérdida del patriarca y han comenzado a rescatar el cancionero musical heredado. Incluso la nieta del Grande de Huentitán también se ha sumado a la tarea. Los Guzmán, padre e hija continúan avanzando en la escena musical, al igual que Angélica María y Angelica Vale siguen vigentes.

Carmen Cardenal ha sacado sus recuerdos del olvido y los ha compartido en las redes sociales. Mientras tanto, @Mijares y @Lucero están haciendo lo suyo en una gira por todo el país, sin dejar “Al final” al imprescindible Emmanuel.

Hoy más que nunca la Leona Dormida esta más que despierta, y cierra su carrera artística con el tour del adiós, Lupita D’ Alessio está siendo acompañado por su hijo Ernesto, quien se quedará con el legado de su madre y cada vez canta mejor. Además, cabe mencionar a su hija «Sarita» María que comienza a hacer sus “pininos”.

El joven prodigio del canto y el piano Rodrigo de la Cadena, sigue haciendo ruido con su profundo amor por el bolero y su impresionante conocimiento del cancionero mexicano de décadas pasadas, y su registro vocal avasallador.

Maricela, conocida como la Dama de Hierro, ha revivido y está dando conciertos masivos por todo el país. Las Grandiosas siguen evocando la nostalgia del pasado a través de las voces de Dulce, María Cochita Alonso, Karina, Jannet, Ángela Carrasco, Alicia Villarreal, Manoella Torres, Rocío Banquells, María, Valeria Lynch, Edith Márquez, Ednita Nazario y Laura Flores.

Los Café Tacuba por ahí andan en presentaciones esporádicas, como Las Flans corriendo por el bulevar y Las Pandoras preguntan: «¿Cómo te va mi amor?». Mujeres imparables e insistentes que hicieron de una década toda una novela para soñar por siempre.

Y claro que sí existen profetas en su tierra. A ella no le importa que la primavera sea maldita, si baja la marea o si logra mirar detrás de su ventana. Ella baila y canta sones jarochos, rancheras, baladas, blues, pop, boleros, bachata y salsa. No puede ser más que Yuridia Valenzuela Canseco, conocida por todos como «Yuri», la güera que siempre pone en alto a Veracruz.

Hace varios años Los Ángeles Azules despertaron y no han parado. Son pioneros en tener invitados cantando sus canciones. Las Sonoras siguen en activo, tanto las Dinamitas como las Santaneras. Y no se puede olvidar a Margarita la Diosa de la Cumbia, una colombiana que radica en México desde hace muchos años y ha puesto a bailar a millones de personas con un “Escandalo”.

Los que la han pasado no tan bien, pero no se rinden y no bajan la guardia son los grupos tropicales o “chunchaqueros” como Nativo Show, Junior Klan, el resurgimiento exitoso de los grandes Socios del Ritmo, pero también la Nueva Sociedad, Los Siete Latinos, Los Internacionales Vaskez, el grupo Trigo Verde, Rayito Colombiano, Carro Show, los sobrinos de Rigo Dominguez y su grupo Audaz, Pepito Morales y su cumbia Jazz, Carro Show, Campeche Show, Bronco, Los Cadetes de Linares, Los Tigres del Norte, Los Caracoles, Los Super Lamas, Chico Che-Chocó y Alfredo El Pulpo y sus teclados; el primero en ser el show men de las blancas y las negras, y ahora ya de la mano de LosHijos del Pulpo.

No dejamos de mencionar a la Reina de la Ciudad de México, Macedonia, cantante e intérprete acapulqueña que, donde se presenta, es garantía de lleno total por su profesionalismo en el canto de la balada romántica con sentimiento y pasión.

Después de sus presentaciones a nivel mundial, el tenor Ramón Vargas está en México para celebrar sus 40 años de trayectoria en el Palacio de Bellas Artes. Es un imprescindible elemento vocal por el que han salido arias de ópera, canciones navideñas, canciones mexicanas populares e italianas; así como el repertorio obligado del bel canto.

Y aquellos que no han podido desplazar a los monstruos de las bandas, pero que se encuentran en otro sector social muy activo dentro de la música, son los tecladistas. Han surgido prácticamente hasta debajo de las piedras. Entre los más destacados -que incluso realizan giras en Estados Unidos- se encuentran el ya mencionado Alfredo El Pulpo y Nelson Canzela, quienes han adquirido una gran cantidad de recursos que les permiten tener equipos de sonido aún más imponentes que los de muchas agrupaciones reconocidas, y seguidores migrantes al por mayor.

En este relampagente trayecto de mis recuerdos de los artistas de mi época y de la de otros, quizá se me olvidaron muchos que aún andan vigentes despertando sueños y recuerdos de hombres y mujeres que se resisten a despegarse de lo vivido, y que son los principales promotores que oxigenan el pasado, ese pasado, ese segmento temporal que hizo historia y que sigue haciendo felices a los que lo escuchamos y nos atraen como un imán.

Afortunadamente se nos quedan resonadores de nuestra música vernácula como la Gran Rosy Arango, el grupo Matute con sus retro de los 80 y 90, y Cristian Castro que sigue en el camino de los éxitos siguiendo los pasos de la constancia como el canto del “No podrás, olvidar, que te amé, como yo nunca imaginé”.

Hoy retumba un personaje que se creía muerto musicalmente, en declive, en el olvido, en la banca rota, sin voz, sin amor y sin ganas de vivir. Y por el bien de la música, ha regresado en su mejor versión, en sus mejores años de experiencia y evidentemente en su mejor acto de madurez y profesionalismo desde que era niño.

Luis Miguel ha regresado con todo, para todos aquellos que lo quieren escuchar y recordar una época inolvidable de juventud, amores, música disco y sus “inolvidables” letras románticas,. El que revivió el bolero, y quizá el poseedor de una de las orquestas que incluye las secciones de metales más espectaculares, uno de los mejores sonidos en vivo y un equipo de luces de última generación.

Pero eso no es todo, lejos de la música, él llega con una figura envidiable a su edad, buen humor y un “poquitito” accesible con sus fans. El sol nos dijo sin tanto hablar -como es su personalidad- que un fenómeno puede ser doblemente fenómeno, del que ahora no han parado de hablar ni sus seguidores ni los medios de comunicación, ni los propios artistas sobre su irrupción inesperada.

Del Rey, no hay mucho que decir. Todos sabemos lo mismo: su soledad, sus desenfrenos, sus mujeres, su madre, su padre, sus hermanos, sus hijos. Pero lo más admirable como persona, como ser humano, es el tremendo ejemplo de que cuando se quiere, uno puede levantarse las veces que sean necesarias y llegar más alto de donde estabas.

Y cerramos con la despedida de un grande, que hace pocos días dijo adiós a los escenarios, uno de los hombres más sensibles en su lírica, en su forma de ver y transmitir su visión del mundo y de la vida: «Nada te llevarás cuando te marches, cuando se acerque el día de tu final……”. Nos dejaste lo mejor de ti, José María Napoleón.