Desde mi Trinchera…Alejandra Yáñez Rubio

Veracruz, Ver., 01 de septiembre de 2023.- Hace 17 años, ciudadanos, empresarios y movimientos sociales se movilizaron para confrontar al entonces secretario de Educación Pública Federal. Se habían diseñado unos libros de texto con contenidos ideológicos que no ayudarían a la niñez. A pesar de que hubo reuniones y se había acordado de que los libros no se distribuirían, el gobierno junto con algunas “organizaciones” acordaron en lo oscurito que siempre sí se distribuirían algunos de los libros, y que las asociaciones de padres de familia y movimientos sociales diseñarían un material complementario para promover una educación sexual científica, así como los valores antropológicos universales.

¿Qué pasó? Pues lo que hemos estado viviendo desde finales del sexenio de Vicente Fox. Libros de texto con contenido confuso, anticientífico y con tintes de ideología de género que educaron malamente a millones de niños y jóvenes del país. Pocos fueron los lugares donde se distribuyeron los “materiales complementarios” y sólo los hijos de aquellas familias que ejercieron la patria potestad y educaron a sus hijos pudieron escapar de la educación sexual pobre y nihilista que ha promovido el estado mexicano. Hubo algunos niños, que, a pesar de no tener una guía en casa, lograron por sí mismos desarrollar un pensamiento crítico.

Hoy en el año 2023, el gobierno impone a la población su proyecto de “Nueva Escuela Mexicana”, el cual además de incorporar mayores contenidos en “género”, agrega contenidos en ideologías que promueven el resentimiento, el feminismo queer, el ambientalismo, la visión sesgada de la historia, una reducción notable en matemáticas, la perspectiva “democrática” de las ciencias y la meta de crear ciudadanos que no irán a la escuela a aprender conocimientos, valores y actitudes. No sólo son los libros de texto los que hay que rechazar, también debemos denunciar que el Plan de Estudios para la educación preescolar, primaria y secundaria es horrorosamente ideológico.

Algunos movimientos ciudadanos están promoviendo amparos. La UNPF logró la suspensión de los libros de texto, la cual debería aplicar a nivel nacional. Sin embargo, hemos visto gobernadores muy cooperadores en la distribución de los libros “ilegales”, en pleno desacato judicial. Ellos saben que los libros de texto gratuitos fueron elaborados dentro de un procedimiento totalmente ilegal, y aunque saben que los contenidos son incorrectos y perversos, han cedido en la distribución del material en las escuelas. No quieren pelearse con el presidente. A lo mejor, después les premian con una embajada.

Algunos otros movimientos están promoviendo la capacitación de padres de familia para que acompañen a sus hijos durante su educación. ¿Pero qué pasará con los hijos de aquellos padres de familia que no tienen idea de lo que está ocurriendo? He escuchado en distintas ocasiones esta respuesta: “mis hijos no van a escuela pública”. Pues resulta que el Plan de Estudios de la SEP es obligatorio a nivel nacional, tanto para escuelas públicas como privadas.

De manera involuntaria, estamos repitiendo los errores de hace 17 años. El cáncer de nuestra nación es la ignorancia, la desorganización y la falta de estrategia. Mientras unos hablan de dejar de confrontar al gobierno federal y proponen “nuevamente” distribuir materiales complementarios, otros sabemos que muchos padres de familia no tienen ni el tiempo ni los medios para retomar la educación de sus hijos. Además, la pregunta del millón sería: ¿Quién patrocinará el material complementario? Se proponen soluciones en las que no se materializa ejecutante. Se oye muy triste esto, pero ante la falta de voluntad para UNIRNOS, no nos quedará de otra que educar y formar casa por casa. En este sentido recomiendo que se formen grupos de padres de familia que quieran formarse y ejercer su patria potestad. La solución es a muy largo plazo, y sí, muchos niños serán manipulados.

¿Recomiendo los amparos? Si. Peor es no hacer nada. Pero debo ser sincera, la protección jurídica que éstos nos brindan es sólo respeto a los libros de texto gratuitos. El objetivo de generar muchos litigios en realidad sería complicarle al gobierno sus objetivos de adoctrinamiento. Hay varias maneras de hacerlo, les recomiendo ampliamente busquen al abogado provida Carlos Ramírez (de Abogados Cristianos), a Uniendo Caminos o a Iniciativa Ciudadana.

Pero no lo olviden, lo más importante es revisar libros, libretas, acompañar a nuestros hijos en su educación de manera amigable, escucharlos. No dejemos de educarles y de cuidarles con amor y dedicación. Eso es la patria potestad.