Desde mi Trinchera… Alejandra Yáñez Rubio

* ¿Cómo va el caso de la diputada Teresa Castell?

Veracruz, Ver., 19 de julio de 2023.- Hace unos meses, les platicaba de dos expedientes donde está involucrada la diputada federal Teresa Castell, los cuales fueron resueltos en primera instancia por la Sala Especializada del Tribunal Electoral. En el primer asunto, Teresa Castell denunció por violencia política de género al diputado transexual María Clemente García, ya que esta persona le había insultado y agredido en distintas ocasiones. La sentencia de la Sala fue muy lamentable. En pocas palabras, resolvieron la inexistencia de la violencia, ya que la persona que había cometido las infracciones era una persona más vulnerable que la víctima. Es decir, que el diputado María Clemente, por tener tez morena, ejercer la prostitución, ser transexual y tener VIH era más vulnerable que Teresa Castell, y que por su “digna rabia” se justificaba lo que había hecho… a tal grado de declarar la inexistencia de las agresiones. Tremendo precedente que dejaron, por el cual si la persona que agrede dice “sufrir más” se le podrán justificar sus actos en contra de otras personas que “sufran menos”.

En el segundo expediente, la diputada Teresa Castell fue denunciada por otro diputado transexual, conocido como Salma Luevano. En la denuncia de Luévano, se dice que Teresa Castell en varios mensajes de Twitter y en un programa de televisión violentó al diputado al negarle su identidad de género y le discriminó tanto a él como a una comunidad entera. En este caso, la Sala Especializada emitió una sentencia por la cual declaraba que Teresa Castell si había cometido las infracciones de violencia política de género. Esta sentencia tenía muchos detalles: para empezar, no investigaron el contexto por el cual se emitieron los mensajes de Twitter y las declaraciones de la entrevista y en segundo lugar, negaban con pretextos absurdos la libertad parlamentaria de la diputada Teresa Castell.

Antes de que se emitieran las sentencias, dos representantes del grupo de Mujeres México solicitaron cita con los magistrados de la Sala Especializada, para comunicarles la extrema preocupación que nos aqueja a miles de mujeres, que somos conscientes del borrado al que nos está llevando la agenda transexual. Las escucharon y prometieron abrir las puertas del Tribunal para efectuar un foro dónde todos los interesados podamos debatir. A pesar de los argumentos que les fueron compartidos con antelación a la sentencia, en nada se pudo influir.

Obviamente la diputada Teresa Castell promovió recurso ante la Sala Superior por la falta de justicia en ambas sentencias. El 5 de julio, la Sala Superior del Tribunal Electoral resolvió el recurso de revisión revocando la sentencia emitida por la Sala Especializada, por el asunto donde Teresa Castell fue denunciada por cometer “violencia política de género” en contra del diputado Salma Luévano. En esta sentencia la Sala Superior dictamina que la Sala Especializada no estudió a fondo las pruebas presentadas por Teresa Castell, ya que no se había analizado el contexto por el cual se emitieron los mensajes de Twitter y los comentarios de la entrevista. Incluso se menciona que la Sala Especializada “no se había percatado que dos de los mensajes de Twitter habían sido escritos un año antes de la entrevista, razón por la cual eran respuesta a otro “ambiente y circunstancias”. Es decir, la Sala Especializada no se ajustó al principio de exhaustividad.

El asunto ha regresado a la cancha de la Sala Especializada, quien tiene la obligación de verificar la fecha en la que se emitieron las publicaciones, realizar una valoración individual y conjunta de todas las pruebas y alegatos, realizar un examen integral y CONTEXTUAL del asunto. Esperemos que en esta ocasión los magistrados de la Sala Especializada tengan a bien leer todas las pruebas, investigar el contexto de las publicaciones y determinar que todas las publicaciones de la diputada Teresa Castell deben estar cobijadas bajo la libertad parlamentaria, ya que los argumentos y expresiones emitidas forman parte de un debate activo de suma relevancia en el país. Ser mujer va más allá de un anhelo. Nuestros derechos y necesidades de protección jurídica se basan en las diferencias estructurales que existen entre nosotras y los hombres. Relativizar nuestra existencia vulnera a la humanidad entera.