¡Cruz Azul: Por la estrella anhelada!

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ABEL SÁNCHEZ

Ciudad de México, 22 de mayo de 2021.- ¡Felices, muy felices 94 años a todos los cementeros del país! Fiel a su estilo, con lo justo y angustia, Cruz Azul no falló en su aniversario de fundación en la búsqueda del boleto a la final del Guardianes 2021 y eliminó a Pachuca tras vencerlo 1-0, ante 20 mil 267 aficionados que se dieron cita en el estadio Azteca y respetaron los medidas sanitarias correspondientes, y se enfila como amplio favorito para obtener el título que acabe con la sequía de 23 años sin ser campeones.
Los héroes del cotejo, los que dieron con sus intervenciones el pase a disputar la Copa no serán olvidados en mucho tiempo por los seguidores azules: Santiago Giménez con su gol y José de Jesús Corona con sus atajadas oportunas.
Anoche, con su pase a la serie por el trofeo de la Liga MX, La Máquina exorcizó a otro de sus demonios. Si ante Toluca, el cuadro celeste sepultó la maldición de las cruzazuleadas, con los Tuzos cobró venganza de las finales pérdidas en 1999 y 2010, por la liga y Concacaf, para dejar atrás otro complejo y plantarse en la antesala del campeonato, con la meta de llevarse, ahora sí, toda la gloria. Algo que se les niega desde el Invierno de 1997.
Al cuadro de La Noria le bastaba con empatar sin goles o ganar por cualquier marcador para avanzar a la siguiente ronda, pero fallar no era opción, así que el técnico Juan Máximo Reynoso sacó a su cuadro titular y sin experimentos en sus líneas, a fin de evitar sobresaltos innecesarios. Al tiempo que los dirigidos por Paulo Pezzolano se fueron al frente desde el silbatazo del árbitro César Arturo Ramos, con la intención de meter presión e irse al frente en el marcador.
El joven delantero sensación de los hidalguenses, Roberto de la Rosa, se apuntó la primera llegada del partido tras un pase filtrado en el área rival, que se fue desviado a tiro de esquina, a los 3 minutos de acción. La respuesta la dio Jonathan “Cabecita” Rodríguez, cinco minutos después, al sacar un disparo de zurda en el centro del área, que Óscar Ustari contuvo sin problemas. Dos llegadas de peligro en apenas 10 minutos de juego. Empezaba el ir y venir, y los nervios desde la tribuna.
Los azules estuvieron cerca de la anotación, en un centro venenoso de Ignacio Rivero que se paseó en el área chica de Ustari, pero Orbelín Pineda no alcanzó a cerrar la pinza y dejó ir una gran oportunidad, al 14’. Otra, Luis Romo recibió un centro, de parte de Juan Escobar, frente al arco pachuqueño y definió de primera intención de zurda, pero el guardameta atrapó sin dar rebote, al 21’.
Los azules controlaban el juego, llegaban con peligro, pero en la definición fallaban y había que mantener la calma.
Todavía, antes del medio tiempo, Orbelín cedió un balón a modo para “Cabecita” que recortó a su marcador y sacó un derechazo, que se estrelló en la base del poste izquierdo del marco Tuzo. La suerte salvaba a Pachuca, al 45’. En las gradas, un grito de angustia se escuchó: ¡¡¡No, poste, no!!!!
Para el complemento, los hidalguenses modificaron con el ingreso de Víctor Guzmán para tener piernas frescas. La Máquina seguía con los mismos titulares. Era todo o nada y jugarse la vida por el pase a la final para ambos entrenadores.
“El Pocho” avisó que irían en serio por el pase a la final en su primera jugada. El mediocampista cobró un tiro libre directo, con un chanfle que hizo una comba extraña a José de Jesús Corona, pero el cancerbero azul metió un manotazo milagroso, al 47. ¡Portero sin suerte, no es portero!
Por fin, después de 141 minutos de incertidumbre, el invitado llegó para paralizar los corazones entre los seguidores cementeros no sólo en el estadio, también en todo el país. Romo metió un centro al centro del área, Santiago Giménez ganó la posición a la zaga y metió un frentazo que venció a Ustari. ¡Goolll de felicidad y esperanza, al 51!
Pachuca no cruzó los brazos y vendió cara la derrota. Gustavo Cabral remató un tiro de esquina a boca de jarro, pero “Chuy” Corona mostró reflejos felinos para salvar el empate que ya se cantaba, al 57.
En el tiempo agregado, el antifútbol apareció para ensombrecer la victoria. Una falta en la banda derecha contra Jonathan Rodríguez, y un pisotón de Gustavo Cabral sobre el delantero cruzazulino, desató una bronca entre los jugadores de ambas escuadras, que terminó con la expulsión de Cabral.
No hubo más, tras decretarse la conclusión del encuentro, los juegos pirotécnicos aparecieron en el cielo del sur de la capital del país e iluminaron el doble festejo de Cruz Azul, por su aniversario de creación y el pase a su final 17. Ahora a esperar al rival, que saldrá de entre Puebla y Santos, para saber ante quién se disputará la novena estrella. ¡Parece que ahora sí será el bueno!

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