Hacer tu Página de inicio / Subir a Favoritos / Veracruz, Ver. 2 de Septiembre, 2014 9:04 PM
 

Cómo aprender a degustar un buen vino de mesa

/ Imagen:
Lorenzo Franco Aranda / Publicado: 17/12/2010

Xalapa, Ver. Diciembre 17 de 2010.-Como todo en la vida, hace falta a veces el consejo de un buen conocedor para aprender, en este caso a conocer la esencia, el bouquet, el añejamiento, la pasión que trasmite un buen vino al descorcharse.



Quizá no logremos memorizar la gran variedad de etiquetas que distinguen a los vinos rojos, blancos o espumosos, procedentes de los mejores viñedos franceses, españoles, italianos, chilenos, argentinos, uruguayos y mexicanos.



Para ello nos auxiliamos de la sapiencia contenida en la Carta de Vinos y de la recomendación del sommelier, que es el nombre francés que se da a la persona
competente en lo referente al conocimiento de esta especialidad.



En Xalapa funciona desde hace un año Vinissimo, que más que tienda-restaurante es todo un Musée du vin, donde se ofrecen unas 500 etiquetas o marcas de los mejores vinos europeos y americanos.



Su propietario -Francisco Valencia García- es un emprendedor empresario del ramo de la construcción quien por su afición a los platillos gourmet acompañados de un buen vino, decidió compartir sus conocimientos gastronómicos y ecológicos con una selecta clientela.



En este breve lapso, considera que Vinissimo ha contribuido a ampliar la cultura del gusto de los xalapeños por los buenos vinos de mesa en sus presentaciones rojo y blanco y el mejor maridaje o combinación que se puede lograr con platos de carnes o mariscos.



Mayor participación de ellas en el consumo de vinos



Aun cuando en la actualidad la mayoría de los consumidores de vinos, licores y cerveza son hombres, la mujer ha ido aprendiendo a ser degustadora de vinos y a tomarlos como aperitivo, durante la comida o incluso, después de ingerir los alimentos como mandan los cánones del buen yantar.



“Actualmente la mujer está teniendo una participación importante vinícolamente hablando, tanto en saber comprar como en el consumo de un buen vino.



“Anteriormente, la mujer tomaba lo que el hombre toma; es decir, tomaba vinos fuertes, robustos y por ello, su consumo era menor. Actualmente ya ellas han aprendido a tomar vinos con sabor más dulce, afrutado, que comparten con sus amigas en fiestas, reuniones o en citas para comer o cenar”, cita el sommelier Rafael Gutiérrez Beutelspacher.



“Incluso, ya los jóvenes están empezando a conocer de vinos, diferenciar sus sabores y conocer de marcas; este proceso se ha ido dando poco a poco, en forma pausada pero constante, hacia el consumo de los productos destilados de uva”.



No todo lo caro es bueno, pero por lo regular, todo lo bueno es caro



Con precios que varían de entre 500 o más pesos por botella, en Viníssimo están en venta una gama de tintos, blancos y champañas con sabores dignos de grandes festejos o celebraciones.



Sobre el particular, Valencia García admite que independientemente de que los vinos son importados, con el pago de flete e impuestos correspondientes, lo que los hace que más caros es la escasa producción de ciertas variedades de uva, la región donde se producen y la antigüedad de su embotellado.



“El vino es como las mujeres, no tienen palabra de honor; son caros si son buenos, porque lo bueno cuesta. Lo que también nos da categoría es contar con un sommelier, que aun cuando es joven en este caso, tiene los estudios correspondientes en esta especialidad.



“El puede recomendar a la clientela cuál es el mejor vino para acompañar su comida o cena; incluso, también aconseja a las familias que van a tener una reunión qué platillos servir para la ocasión y lo más importante, cuál bebida de categoría adecuada servir para que logre buen maridaje.



Xalapa, tierra prometida para vender buenos vinos



No sólo por su clima templado, similar un poco a las regiones vitivinícolas donde se dan las mejores vendimias en varias partes del mundo para elaborar y degustar la calidad embotellada, Xalapa fue escogida por Francisco Valencia para abrir su Viníssimo, el cual ante la afluencia de consumidores ha ido expandiendo y mejorando sus instalaciones de Plaza Araucarias, en el corazón de la exclusiva zona residencia de Las Ánimas.



Así, este Musée du vin ofrece ahora un espacioso comedor privado para doce personas y un saloncito anexo donde poder degustar aperitivos y botanas a base de jamón Jabugo, quesos, jamón serrano español de jabalí, tacos de pato y entremeses de caviar, entre otras delicias previas a los platos fuertes.



Valencia García dice haber escogido a Xalapa como sede de su exclusiva tienda-restaurante al estilo español, porque ya actualmente hay conocedores de los buenos vinos, gente del medio político, empresarial, artístico o intelectual que han viajado al extranjero o provienen de otros países.



En otras grandes ciudades veracruzanas hay restaurantes de élite que ofrecen buenas cartas de vinos para acompañar las comidas, pero Xalapa se había mantenido un poco al margen, habiendo comensales conocedores de alimentos y bebidas. Por eso decidimos aprovechar este nicho de consumidores.



El propietario de tan singular restaurante acepta que aún hay personas no muy conocedoras de vinos de mesa, pero ahí es donde entra en funciones el sommelier o el capitán de meseros, igualmente capacitado para citar los nombres en francés si la botella tiene esa procedencia, por ejemplo y las virtudes de cada bebida.



El sommelier Gutiérrez Beutelspacher -quien luce con orgullo un emblema que sólo se otorga a los profesionales certificados- una especie de cuchara extendida de metal que pende de su cuello para catar la bebida antes de servirla, también conoce cuál tipo de copa es mejor para servir un vino, prefiriendo la de cristal que la de vidrio, porque el contenido de plomo en este último suele afectar el sabor del vino.



Las copas altas y de boca ancha son para escanciar la bebida en cada degustación; las altas y de boca estrecha son para que las burbujas suban con más ímpetu, como en el caso del champaña.



El propietario de Vinissimo suele importar algunos vinos directamente de los países productores o bien, los compra con importadores establecidos en Veracruz, Puebla o México.



En tres locales acondicionados como bodegas, incluyendo su domicilio, Valencia García tiene almacenadas varias miles de botellas con las cuales surte la demanda de su restaurante-museo o la venta por caja para festejos de mayor afluencia de comensales, dentro y fuera de la ciudad.



En Viníssimo hay áreas con temperatura controlada para tener a los vinos en las mejores condiciones, sobre todo los tintos que se deben tomar a la temperatura ambiente. En cambio, los blancos se sirven fríos.



En un año de establecidos hemos ido creciendo bien. Cada día tenemos más clientes. Ha tenido mucha aceptación el lugar y eso nos compromete a mejorar cada día y es por ello que he decido traer lo mejor que podemos encontrar en los países con una acendrada tradición vinícola.



“Esta es una inversión, por eso le apuesto a lo mejor; nos hemos preocupado por eso en respuesta a nuestros consumidores, cada día más interesados en conocer los secretos en el paladar que provoca ingerir una bebida de calidad.



“En ese sentido estamos aportando nuestro granito de arena y trayendo las diferentes variedades para que haya más donde elegir, auque es muy difícil tener y ofrecer todos los mejores vinos, porque yo importo unos y otros importan otros, pero todos los buenos vinos es muy difícil conseguirlos, acopiarlos. Yo los tengo que andar buscando aquí y allá, a ver dónde los encuentro, para tenerlos.


Deja tu comentario
Nombre
Email
Comentario Escribe esta cifra para continuar: 40
 
Comentarios en esta página Sin comentarios, te invitamos que agregues tus comentarios
Regresar
Vista de impresión en esta noticia
Histórico de noticias


Derechos reservados, 2009 - 2014

Sitio desarrollado por Lado.mx